extravagantes.
Solo de una vida que había dejado de mostrar porque durante años preferí que mi matrimonio no se convirtiera en una competencia.
Elegí un vestido negro de corte impecable, recogí mi cabello y guardé en una carpeta digital los documentos que acababa de revisar.
Antes de salir recibí un correo del comité organizador.
“Se confirma la llegada de la presidenta fundadora de Lumbre Capital. Acceso prioritario.”
Sonreí por primera vez aquella tarde.
Julián había decidido que yo no pertenecía a su noche más importante.
En menos de 2 horas