Mi esposo me eliminó de la lista de invitados de la gala de su empresa y dijo: “Eres demasiado sencilla para estar con gente importante”. No discutí; guardé el mensaje y revisé los documentos de una inversión de 420 millones de pesos. Esa noche llegó acompañado de otra mujer, sin imaginar que la verdadera dueña del grupo que sostenía su imperio estaba a punto de entrar.

una empresa de tu primo, presentaste como válida una resolución que incluía mi firma falsa y permitiste que millones terminaran beneficiando a la mujer con la que apareciste en la gala.

Julián miró a su abogado.

—El departamento era una inversión.

—¿De quién?

No contestó.

—¿De la empresa?

Silencio.

—¿Hay acuerdo del consejo?

Nada.

—¿Contrato que justifique que una consultora pague un inmueble para Isabella?

Golpeó la mesa con la palma.

—¡Yo estaba cerrando alianzas!

—No. Estabas acostumbrado a que nadie te cuestionara.

—Todo lo hice para hacer crecer esta