También se ordenó terminar los contratos con Nortea, iniciar acciones para recuperar recursos injustificados y entregar el expediente a los abogados para determinar responsabilidades.
Yo no lo despedí sola.
Pero voté a favor.
Cuando la reunión terminó, Julián permaneció sentado.
—¿Vas a quedarte con la empresa?
—Lumbre seguirá siendo accionista.
—Sabes a qué me refiero.
—No voy a ocupar tu puesto.
Eso lo desconcertó.
—¿Entonces para qué hiciste todo esto?
—Porque nunca se trató de sentarme en tu silla.
Recogí mis documentos.
—Se trataba de impedir que siguieras usando una