Mi esposo me eliminó de la lista de invitados de la gala de su empresa y dijo: “Eres demasiado sencilla para estar con gente importante”. No discutí; guardé el mensaje y revisé los documentos de una inversión de 420 millones de pesos. Esa noche llegó acompañado de otra mujer, sin imaginar que la verdadera dueña del grupo que sostenía su imperio estaba a punto de entrar.

Con quién vas a entrar?

Otra pausa.

—Con Isabella Cortés. Su agencia está apoyando la campaña de expansión.

Conocía el nombre. Modelo, influencer y, desde hacía 6 meses, “asesora de imagen” de Salgado Infraestructura.

También había visto 3 facturas de restaurantes y un hotel en Polanco cargadas a una tarjeta corporativa durante fines de semana en los que Julián me había dicho que estaba en Monterrey.

Nunca lo confronté sin pruebas.

—Entiendo —respondí.

—No hagas un drama. Mañana desayunamos y lo hablamos.

—Claro.

Colgué.

No lloré.

Entré a la casa,