Marta me envió decenas de mensajes.
Primero cariñosos.
Luego indignados.
Finalmente desesperados.
Daniel, regresa a casa.
Estás dejando que tu dolor destruya nuestro matrimonio.
Lucía necesita ayuda y tú te niegas a verlo.
Y después llegó el mensaje que terminó de hundirla.
Julián solo intentaba ayudarnos a proteger el futuro de Lucía.
Le mostré la pantalla a Adriana.
—Yo jamás le dije que sabía de Julián.
Ella hizo una captura.
—Ahora sí lo sabe.
3 días después, Marta recibió una orden que le impedía acercarse a Lucía y entrar a