una copia de todo.
Después siguió adelante.
Pequeños Nidos creció hasta tener centros en varias ciudades.
Casi un año después de aquella entrevista que había destruido la mentira en la que yo vivía, Elena volvió al mismo programa de televisión.
Esta vez apareció sola.
Los niños estaban conmigo en mi departamento.
Yo trataba de armar una pista de carreras mientras ellos miraban la televisión.
—¿Mamá está hablando de ti? —preguntó Leo.
—Espero que no.
Maya se rio.
—Le tienes miedo.
—Muchísimo.
La conductora preguntó a Elena cómo había cambiado su