en que destruí mi matrimonio.
Había colocado sobre la isla de la cocina una carpeta con información sobre vientres subrogados, costos, clínicas y calendarios.
Elena tomó una de las hojas.
—¿Quieres un hijo o quieres seguir casado conmigo?
—Quiero las 2 cosas.
—¿Y si yo nunca puedo darte hijos?
Me quedé callado.
Ese silencio terminó nuestro matrimonio antes de que firmáramos cualquier documento.
Lo que yo no sabía era que 3 días después Elena se hizo una prueba de embarazo.
Positiva.
Había pensado decírmelo durante la cena.
Pero aquella noche