llegué con una maleta.
Le dije que necesitaba espacio.
Que no podía pasar el resto de mi vida preguntándome si había renunciado a ser padre solo por miedo a dejarla.
4 días después inicié el divorcio.
Ahora tenía frente a mí 4 niños de 5 años que parecían llevar mi rostro repartido entre ellos.
Busqué Pequeños Nidos.
La oficina principal estaba en la colonia Del Valle.
Manejé hasta allá sin avisar.
Elena se negó a recibirme.
Esperé afuera casi 3 horas.
Cuando finalmente salió, llevaba un abrigo azul oscuro y