Regresé temprano a casa después de una reunión y vi a mi exesposa en televisión junto a 4 niños de 5 años. Uno tenía mi hoyuelo y otra tenía mis mismos ojos. Yo la había dejado creyendo que nunca podría ser madre, mientras ella los había criado sola. —No ibas a arruinar tu vida por ella —dijo mi madre. Horas después encontré kara un antiguo mensaje de mi bufete que revelaba quién había impedido que Elena me dijera que estaba embarazada kara.

me dijiste nada?

Elena soltó una risa seca.

—Lo intenté.

—Nunca recibí una llamada.

—Llamé 2 veces a tu despacho.

Sentí frío.

—Eso no es cierto.

—También fui a la casa de tu madre en Las Lomas cuando apenas podía dejar de vomitar por las mañanas.

Elena abrió la puerta del automóvil que acababa de detenerse frente a nosotros.

Antes de subir, me miró directamente.

—Le entregué un sobre cerrado. Tenía tu nombre escrito al frente. Adentro había una carta y el primer ultrasonido.

No pude moverme.

—Mi madre nunca