Champaña.
A las 9 de la mañana.
—Por fin estás pensando en tu propia familia —dijo Beatriz—. Ya era hora de que dejaras de vivir como invitado en la casa de tu esposa.
Apreté la mandíbula.
Luego habló Óscar.
—Solo necesito que el banco libere el crédito. En 6 meses recuperamos todo.
Otra voz intervino.
El hombre del portafolio.
—Tengo la copia de la escritura, los comprobantes fiscales y la autorización. La firma de la señora Navarro no es perfecta, pero con el poder que prepararon debería pasar la primera