rojo.
No salí.
No grité.
No bajé corriendo las escaleras.
Solo escuché.
Entonces Óscar preguntó algo que cambió por completo el tamaño de la traición.
—¿Y qué hacemos con los 7 millones 600 mil pesos que ya sacamos de sus otras cuentas?
Hubo silencio.
Mi corazón empezó a golpearme el pecho.
7 millones 600 mil.
Mauricio tardó varios segundos en responder.
—Lucía nunca revisa esas cuentas.
Paula se rio.
—Qué ironía. Encuentra fraudes de millones en empresas ajenas y ni siquiera sabe lo que pasa en su propia familia.
Miré