Mi esposo me regaló un viaje a París. 20 minutos después regresé a escondidas y me oculté en el baño. Entonces lo escuché brindar con su familia: —Cuando vuelva, su casa y su dinero serán nuestros. Seguí grabando… hasta que mencionaron a otra mujer.

rojo.

No salí.

No grité.

No bajé corriendo las escaleras.

Solo escuché.

Entonces Óscar preguntó algo que cambió por completo el tamaño de la traición.

—¿Y qué hacemos con los 7 millones 600 mil pesos que ya sacamos de sus otras cuentas?

Hubo silencio.

Mi corazón empezó a golpearme el pecho.

7 millones 600 mil.

Mauricio tardó varios segundos en responder.

—Lucía nunca revisa esas cuentas.

Paula se rio.

—Qué ironía. Encuentra fraudes de millones en empresas ajenas y ni siquiera sabe lo que pasa en su propia familia.

Miré