En la pantalla apareció el logotipo que Rodrigo había visto cientos de veces sin hacer una sola pregunta.
CÁRDENAS CAPITAL.
Fundé la empresa cuando tenía 26 años.
Comenzamos comprando pequeños locales comerciales.
12 años después participábamos en desarrollos residenciales, financiamiento de construcción y administración inmobiliaria en varios estados.
Yo conservaba el 68% de las acciones.
Mi primo Esteban era director general y aparecía públicamente en entrevistas.
Rodrigo siempre asumió que la compañía pertenecía a Esteban.
Nunca preguntó.
Yo tampoco lo corregí.
Antes de casarnos firmamos separación absoluta de bienes.
Rodrigo