tenía 4 carpetas sobre la mesa.
La auditoría preliminar había encontrado algo mucho peor que una infidelidad.
—Las facturas de la constructora de Rodrigo no coinciden con los pagos reales a proveedores.
Sentí que el estómago se me cerraba.
Javier puso otra hoja frente a mí.
—Se aprobaron materiales más baratos, pero se cobró el precio original.
—¿Dónde está la diferencia?
Deslizó varios movimientos bancarios.
—Parte terminó en pagos por consultoría.
Miré un nombre.
Fernanda Ruiz.
—¿Cuánto?
Javier respiró antes de responder.
—Hasta ahora encontramos más de 31 millones de