porque Rodrigo perdiera una casa.
Había ganado porque yo había dejado de perderme a mí misma.
4 años después, Emilia corría por el jardín de nuestra casa en Santiago persiguiendo a nuestro perro mientras yo trabajaba en la terraza.
Cárdenas Capital había crecido.
Pero mi proyecto favorito no llevaba mi apellido.
1 año después del divorcio creé una fundación para ayudar a mujeres que necesitaban reconstruir su independencia después de relaciones controladoras.
No quería enseñarles a abandonar matrimonios.
Quería que tuvieran opciones.
Asesoría.
Capacitación.
Apoyo legal.
Un lugar temporal donde