dormir si algún día necesitaban cerrar una puerta detrás de ellas.
Una tarde, Emilia estaba dibujando en la mesa de la cocina.
Había pintado una casa enorme rodeada de flores moradas.
De repente levantó la mirada.
—Mamá, ¿por qué nuestra familia no es como la de Sofía?
—¿Cómo es la familia de Sofía?
—Su mamá y su papá viven juntos.
Pensé cuidadosamente mi respuesta.
Mi hija merecía la verdad.
No necesitaba cargar con mi resentimiento.
—Las familias pueden tener formas diferentes.
—¿Entonces cómo sabes si una familia es buena?
Me