Una madre soltera llegó agotada a un hotel cargando a su hija de 6 años dormida. El recepcionista miró su ropa y le dijo: —Quizá debería buscar un hotel más barato. Ella no discutió. Solo pidió hablar con el gerente. Minutos después, cuando descubrieron que el hotel era suyo, ya era demasiado tarde.

un pasillo tranquilo. Voy a pedir almohadas extras para su niña.

—Gracias.

Ella tomó su carrito y comenzó a alejarse.

Bruno colocó una tarjeta sobre el mostrador.

—Aquí está su llave.

No la tomé.

—¿Cuál es su nombre completo?

Su sonrisa desapareció.

—¿Perdón?

—Su nombre completo.

—Bruno Mendoza.

Miré a Sebastián.

—Sebastián Torres.

Saqué mi teléfono.

Bruno soltó una risa nerviosa.

—Si quiere poner una queja, tenemos una encuesta en línea.

Marqué una extensión de memoria.

Puse el teléfono sobre el mármol.

Sonó 2 veces.

—Arturo Salcedo, director regional.

Sebastián