amenazados mientras ella creía que solo estaban tristes.
Ricardo golpeó la mesa.
—¡Eso está sacado de contexto!
El juez ni siquiera lo miró.
—Siguiente.
Mateo bajó la cabeza.
—Ese es el más feo.
El video apareció tembloroso.
La cámara estaba escondida detrás de una puerta.
Se veía la cocina de la casa de Ricardo.
Marisol estaba de pie junto al fregadero. Había ido por los niños después de una convivencia.
Sofía tenía la cara roja de tanto llorar.
Ricardo entró furioso.
—Te dije que no vinieras a hacer tu teatrito