El juez le pidió elegir entre su mamá sin dinero y su papá millonario, pero el niño levantó un celular viejo y dejó al juzgado sin respirar

aquí.

—Solo vine por mis hijos —decía Marisol en el video—. Sofía tiene fiebre.

—Fiebre tienes tú de hacerte la víctima.

Ricardo tomó la mochila de la niña y la aventó al piso.

Mateo, escondido, seguía grabando.

Marisol se agachó para levantar las cosas.

Entonces Ricardo la sujetó del brazo.

Fuerte.

Tan fuerte que en la pantalla se veía cómo ella se encogía de dolor.

—Me estás lastimando —dijo Marisol.

—Más te va a doler cuando no los vuelvas a ver.

Sofía lloró.

Mateo respiró fuerte detrás de la puerta.