El juez le pidió elegir entre su mamá sin dinero y su papá millonario, pero el niño levantó un celular viejo y dejó al juzgado sin respirar

juez extendió la mano hacia Mateo.

—Hijo, dime qué hay en ese teléfono.

Mateo tragó saliva.

—Videos. Audios. Mi papá nos hacía practicar lo que teníamos que decir. Nos decía que si no lo escogíamos, mi mamá se iba a quedar sola, sin dinero y sin poder vernos.

La abogada se levantó rápido.

—Su Señoría, esto puede ser manipulación de la madre.

—¡Mi mamá no sabía! —gritó Mateo, y la voz le salió rota, pero fuerte—. Ella siempre nos decía que dijéramos la verdad, aunque le doliera.

Marisol se cubrió