estado de sedación profunda.
Busqué desesperadamente algo con qué cortar los cinchos y encontré una pequeña llave pegada debajo del acolchado.
Abrí las correas.
La levanté.
Pesaba mucho menos de lo que recordaba.
3 años antes, Julián había conseguido la custodia casi total argumentando que mi trabajo como médica militar me obligaba a ausentarme demasiado.
Presentó informes psicológicos.
Testigos.
Una terapeuta infantil aseguró que Sofía sufría ansiedad después de verme.
Teresa declaró que yo anteponía mi uniforme a mi maternidad.
Perdí.
Después comenzaron las excusas.
Sofía estaba enferma.
Sofía no