matrimonio no se resolvió rápidamente.
No hubo una firma mágica.
Ni una escena donde Mauricio desapareció para siempre.
Hubo abogados.
Conversaciones incómodas.
Acuerdos.
Reuniones.
Días buenos.
Días terribles.
Y muchas conversaciones sobre Renata.
Mauricio continuó viéndola bajo los acuerdos que establecimos.
Yo jamás utilicé a nuestra hija para castigarlo.
Pero tampoco regresé a depender de él.
La transferencia de 680,000 pesos nunca se completó.
Mauricio tuvo que responder por los movimientos que había realizado con nuestro dinero.
Fernanda desapareció de su vida unos meses después.
Cuando supe aquello no