Daniel permaneció callado.
Javier agregó:
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—Y eso fue responsabilidad mía.
Aquella frase cambió algo entre los dos.
No arreglaba los tres meses anteriores.
No borraba la vergüenza que Daniel había sentido frente a sus compañeros.
Tampoco hacía desaparecer los problemas de Carmen.
Pero por primera vez, Javier estaba hablando con Daniel como una persona y no como una cifra en un registro de asistencia.
Entonces Daniel abrió la bolsa.
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Dentro había una pequeña caja con medicamentos.
—Tengo que llevar esto a mi mamá después del turno —dijo—. Si