thuytram-El recibo que podía cambiar al heredero de la familia-thuytram

nuevo domicilio.

Y antes de colgar, preguntó algo que Rosa no esperaba.

—¿Álvaro vio el resultado?

—Sí.

—¿Y qué hizo?

Rosa respondió:

—Dejó el anillo sobre la mesa.

Elena miró a sus hijas.

Clara entendió que algo había cambiado, aunque todavía no conocía los detalles.

—Mamá, ¿qué pasa?

Elena guardó el teléfono.

—Por ahora, nada que tengas que arreglar tú.

Y siguieron caminando.

En la finca, Adela permanecía frente a la mesa.

El sobre amarillo seguía abierto.

La fotografía seguía junto al recibo.

El informe seguía a la vista.

Y