Regresé para castigar a mi hija por haber desperdiciado 58,000 pesos. Pero en la escuela la encontré guardando medio bolillo para la cena. Cuando la orientadora abrió su expediente, señaló una frase y preguntó: —Señor Salgado, ¿por qué aquí dice que usted nunca le ha enviado dinero kara?

cena.

Entonces pienso en todos los años que podríamos haber salvado si yo hubiera hecho algo mucho más importante que mandar dinero.

Presentarme en persona.