de Mateo, quise quedarme en casa.
No quería ver globos.
No quería escuchar canciones.
No quería fingir que podía con aquella fecha.
Apagué el móvil por la mañana.
Me metí en la cama.
Y dejé la persiana a medio bajar.
A media tarde llamaron al timbre.
No respondí
Volvieron a llamar
Luego escuché un ladrido bajo.
Uno solo
Me levanté como pude.
Al abrir la puerta, allí estaban Javier y Bruno.
Javier llevaba una bolsa de papel en la mano y una cara de niño pillado haciendo algo que no