investigadores revisaron los registros telefónicos, los antiguos testimonios de testigos y los documentos del abuelo.
Y se descubrió que el día de la desaparición de Laura, un vecino vio el coche del abuelo junto a una casa abandonada a varios kilómetros de la ciudad.
Catorce años atrás nadie le dio importancia. El abuelo dijo a la policía que ese día no había salido de casa.
Una semana después, los investigadores llegaron a esa casa abandonada.
Detrás había un viejo pozo, hacía tiempo cerrado con tablas de madera. Cuando quitaron las