Su exmarido la invitó a la boda para humillarla: “Ella sí pudo darme un hijo”, pero la vio entrar con su verdadera hija y las pruebas que destrozaban a toda su familia kara.

recordaba todos los detalles, pero reconoció a Lucía por una cicatriz diminuta junto a la ceja. Al conocer a su nieta, sostuvo a la bebé entre los brazos y lloró sin hacer preguntas. Beatriz, Eduardo, Arturo y Renata fueron procesados por los delitos que correspondían a la participación de cada uno. El dinero recuperado volvió al fideicomiso, aunque Lucía destinó parte de él a crear una fundación para mujeres víctimas de fraude patrimonial y manipulación médica. Alejandro canceló la boda, renunció a cualquier reclamación sobre los bienes y reconoció legalmente