Su exmarido la invitó a la boda para humillarla: “Ella sí pudo darme un hijo”, pero la vio entrar con su verdadera hija y las pruebas que destrozaban a toda su familia kara.

y Renata sonriendo frente al Hotel Palacio Imperial. Debajo figuraba el patrocinador de la recepción: Desarrollos Montalvo.

Lucía dejó de respirar.

Esa empresa había recibido el dinero robado del fideicomiso. Su principal accionista era Eduardo Robles, el padre de Alejandro.

La boda reuniría bajo el mismo techo a la amante, al exmarido, a sus padres, al asesor que falsificó las firmas y a varios socios relacionados con las transferencias.

Lucía besó la frente de su hija.

—Tu padre acaba de invitarnos al lugar donde comenzó todo.

Entonces encontró otro archivo