dinero antes de que empiece la auditoría, nadie tendrá que enterarse.
Miré la carpeta.
Luego los miré a ellos.
—¿Y por qué tendría que arreglar yo su error?
Mi madre soltó una risa seca.
—Porque le debes mucho a esta familia.
Bajé la mirada hacia mi pierna izquierda.
El pantalón azul oscuro dejaba ver una pequeña parte de mi prótesis de titanio.
La golpeé suavemente con 2 dedos.
—¿De verdad quieren hablar de lo que yo les debo?
El rostro de Teresa cambió.
Yo tenía 10 años cuando un cáncer