Mis padres me echaron de casa a los 16 años con una bolsa de basura y 2 muletas. 19 años después aparecieron exigiéndome 20 millones de pesos. —Tu hermana necesita que la salves. Los eché y contraté a un investigador. 3 días después dejó sobre mi escritorio la foto de una joven en silla de ruedas. —Su hermana no necesita ese dinero para pagar una deuda… sino para ocultar por qué ella ya no puede caminar.

sujetó.

—No puedes hacerme esto.

—Tú lo hiciste.

Octavio llamó a sus abogados.

—Quiero que contacten a las autoridades y a los auditores. Nadie va a cubrir un peso.

Valeria miró hacia mis padres buscando ayuda.

Esta vez ellos tampoco podían salvarla.

Durante los meses siguientes, una investigación financiera descubrió empresas fantasma, facturas falsas y mensajes donde Valeria coordinaba pagos e intimidaciones.

Terminó enfrentando cargos por fraude, desvío de recursos y operaciones financieras ilícitas, además del proceso relacionado con el accidente de Camila.

Mis padres vendieron propiedades y agotaron gran