fiesta de 16 años y sus gastos utilizando mi identidad.
Mi padre bajó la cabeza.
Mi madre todavía intentó defenderse.
—Valeria tenía futuro. No podíamos permitir que perdiera sus oportunidades.
Por primera vez entendí algo.
Nunca me rechazaron porque me faltara una pierna.
Me rechazaron porque para ellos el amor siempre había sido una inversión.
Solo querían a quien pudiera hacerlos verse mejor.
Diego regresó junto a nosotros.
Se quitó el anillo familiar que llevaba en la mano y lo dejó sobre una mesa.
—La boda se terminó.
Valeria lo