hermana.
Quería saber por qué una mujer que llevaba años viviendo rodeada de lujo necesitaba desesperadamente 20 millones de pesos en menos de 2 semanas.
3 días después, el investigador entró a mi oficina con una carpeta gruesa.
No se sentó.
—Mariana, Valeria no necesita ese dinero por una mala inversión.
Sentí un frío recorrerme la espalda.
—Entonces ¿para qué?
Puso una fotografía sobre mi escritorio.
Era una joven en silla de ruedas.
—Lo necesita para ocultar por qué Camila Ortega ya no puede caminar.
Parte 2: Camila tenía 24