pensado que jamás volvería a tener.
Una tarde, meses después, Chloe estaba haciendo la tarea en la cocina cuando preguntó:
-Mamá.
-¿Sí?
-¿Todavía tienes miedo?
Elena dejó la taza que estaba lavando.
Pensó antes de responder.
-A veces.
-¿De Richard?
Elena negó con la cabeza.
-De perderte otra vez.
Chloe siguió coloreando durante unos segundos.
Después dijo:
-Pues no me voy a ninguna parte.
Elena sonrió.
Fue hacia ella y le besó la cabeza.
En una repisa cercana estaba Teddy.
La costura de su espalda ya había sido reparada con