Gabriel habló.
—Parte de los créditos de Mercado Robles se aprobaron utilizando un supuesto contrato exclusivo con Mendoza Tradición.
Saqué la copia.
—Contrato que nunca firmé.
Un banquero sentado cerca pidió ver el documento.
Esteban dio un paso hacia mí.
—Natalia, podemos resolver esto.
Lo miré.
—¿Resolver qué parte?
No respondió.
—¿La parte donde intentaste pagarme 35% menos?
Di otro paso.
—¿La parte donde usaste mi marca para respaldar tus créditos?
Otro.
—¿O la parte donde, cuando me negué a obedecer, inventaste que mi padre enfermo contaminaba mi quesería?
Bajó