cualquier adulto.
—¿Por qué eres tan rico?
—Porque construí empresas.
—Mi mamá también tiene una empresa.
Mauricio me miró sorprendido.
—¿Tienes una empresa?
Sonreí.
—Nunca preguntaste.
Después del divorcio había fundado Salgado Sistemas Ambientales con 2 antiguos colegas.
Empezamos en una oficina rentada en Querétaro.
5 años después trabajábamos con proyectos en México, Estados Unidos y Colombia.
Yo no tenía su fortuna.
Pero tampoco necesitaba tenerla.
La casa donde vivíamos era mía.
El Bentley pertenecía a la empresa.
Las niñas estudiaban donde yo había elegido.
Mi vida no era una