quedó callado.
Después metió la mano en el bolsillo y sacó algo pequeño.
Una fotografía vieja.
La foto de las 3 incubadoras.
—La llevo conmigo.
No dije nada.
—Durante años pensé que tú habías salido perdiendo cuando terminó nuestro matrimonio —continuó—. Pensaba que habías abandonado una vida que todos querían.
—Lo sé.
—Y cuando te vi en aquel avión, seguía pensando lo mismo.
Me crucé de brazos.
—También lo sé.
Mauricio observó a nuestras hijas.
—Pero cuando bajaron de ese Bentley y corrieron hacia ti…
Sonrió tristemente.
—Entendí que el