le dije nada a mi hija.
Tampoco volví a llamar a Ricardo.
El sábado, Vanessa publicó fotografías desde Valle de Bravo.
Ricardo conducía un automóvil deportivo.
Ella llevaba la bolsa negra sobre las piernas.
Brindaban frente al lago.
Parecían dos personas convencidas de haber ganado.
Mientras tanto, Arturo me llamó desde un número que no conocía.
-La compra de la bolsa existe.
Cerré la puerta de mi habitación.
-¿De dónde salió el dinero?
-No puedo darte detalles de una investigación interna.
-Arturo.
Hubo una pausa.
-Puedo decirte algo. No fue