un gasto autorizado.
Sentí que se me secaba la boca.
-¿Solo fue la bolsa?
-No.
Una sola palabra.
Pero cayó como una piedra.
Arturo continuó:
-Tu fotografía nos hizo revisar movimientos anteriores. Encontramos cargos que habían sido registrados como atención a clientes, eventos privados y material promocional.
-¿Cuánto?
-No puedo decirlo todavía.
-¿Van a confrontarlo?
-El lunes.
Recordé el correo.
-¿Por eso quieren que vaya?
-Tú detectaste el primer indicio. Además, el consejo recuerda perfectamente quién eras antes de renunciar.
Antes de casarme con Ricardo yo había pasado casi 12