mirándome.
Durante años me había dicho que había desperdiciado mi carrera quedándome en casa con Sofía.
Que ya no entendía el mundo financiero.
Que mis mejores años profesionales habían terminado.
Ahora aquel conocimiento que él despreciaba estaba sentado frente a él.
-No puedes hacerme esto -murmuró.
-Yo no hice las compras.
-Elena, piensa en Sofía.
Aquello sí logró hacerme reír.
Una risa pequeña.
Sin alegría.
-Hace 6 días dijiste que era costosa y que buscara una escuela pública.
Ricardo bajó la voz.
-Estaba enojado.
-La llamaste inútil.
-No quise decirlo.