A mi hija de 10 años le faltaban 38,000 pesos para la colegiatura, así que llamé a mi ex por la pensión atrasada. Su secretaria se burló: —Deja de pedirle dinero, mujer inútil. Entonces escuché a mi ex decir: —La niña salió igual de costosa que su madre. 3 minutos después, ella publicó el Chanel de 158,900 pesos que él acababa de regalarle. Pero ninguno notó los 4 números visibles en el recibo.

se movió.

-Mi computadora.

-Queda asegurada.

-Mi teléfono empresarial.

-También.

-Mis archivos.

-No puede tocar ninguno.

Por primera vez vi miedo real en sus ojos.

No miedo a perderme.

Eso había ocurrido hacía años.

Miedo a perder la vida que había construido con dinero ajeno.

Vanessa agarró la bolsa.

Una mujer del área jurídica levantó la mano.

-Esa también se queda.

-Es mía.

-La compra forma parte de la investigación.

Vanessa soltó lentamente las asas.

La Chanel quedó sola sobre la mesa.

Negra.

Brillante.

Ridículamente pequeña para haber abierto un