Y qué hiciste?
Pensé en aquella noche.
La bolsa.
El taxi.
El embarazo que Desmond no conocía.
La primera oficina donde regresé a trabajar.
Las noches haciendo modelos financieros después de que los gemelos se durmieran.
Las primeras participaciones que compré.
La cláusula que había escrito años antes.
El auto entrando por aquel camino.
Trescientas personas girando la cabeza.
—Trabajé.
Sofía preguntó:
—¿En qué?
Sonreí.
—En recordar cuánto valía.
—¿Y lo descubriste?
—Sí.
—¿Cuánto?
Me reí.
—Mucho más de lo que alguien me había dicho.
Ella pareció satisfecha.
Volvió a