cuándo quería salir.
Una tarde, mientras Lucía ordenaba los documentos, Carmen le preguntó qué iba a hacer con Sergio.
Lucía tardó en contestar.
—Lo que corresponda después de revisar todo.
Carmen asintió.
—Eso está bien.
Lucía dobló la fotografía antigua y la guardó junto a la carpeta.
—Lo único que sé es que ya no voy a mandar dinero sin saber dónde termina.
Carmen sonrió apenas.
No hubo una gran celebración.
No hubo discursos.
No hubo una escena frente a toda la familia.
Solo una decisión práctica.
La puerta quedó