en un vuelo corporativo de la empresa que ahora Clara presidía junto con otros accionistas.
El mismo grupo empresarial del que Julián Serrano había sido fundador.
El jet no pertenecía a Álvaro.
Nunca había pertenecido a los Valdés.
Tampoco la compañía que Mercedes llevaba años mencionando ante conocidos como si fuera parte del poder económico de su familia, simplemente porque Álvaro había trabajado con empresas vinculadas al grupo.
Clara había permitido esa confusión porque no necesitaba corregir a nadie.
Pero ese día Mercedes decidió utilizarla contra ella.
Cuando Clara salió