furioso. Barragán guardó la carta sin abrir y anunció que registraría la escritura definitiva. Antes de montar, miró a los 2 hermanos.
—Su padre dejó suficientes problemas. No le hagan el favor de heredarlos también.
Lucio se marchó sin despedirse.
Cuando los caballos desaparecieron entre los pinos, la montaña quedó en silencio.
Mateo entró en la cabaña y levantó una tabla floja junto a la estufa. Sacó una caja de hierro. Clara lo observó colocarla sobre la mesa.
Dentro había monedas y billetes.
Mateo contó 18,000 pesos y los