La hija de 3 años de la empleada imitó la cara enfadada del temido jefe… y lo que él hizo dejó a todos paralizados kara.

regresó desde los arbustos.

Sostenía un pequeño zapato amarillo.

El de mi hija.

—Hay una abertura en la cerca.

Sentí que iba a caer.

Vicente me sujetó.

—Sofía, mírame.

—Se llevaron a mi hija.

—La vamos a encontrar.

—¡Se llevaron a mi hija por algo relacionado con usted!

No respondió.

Aceptó el golpe.

Ramiro apareció corriendo.

—Las cámaras exteriores dejaron de grabar durante 7 minutos.

Vicente lo miró.

—¿Todas?

—Las de la propiedad sí. Pero el guardia de la entrada habló con una gasolinera que está a 600 metros.

Le