La hija de 3 años de la empleada imitó la cara enfadada del temido jefe… y lo que él hizo dejó a todos paralizados kara.

una bodega registrada a nombre de una empresa vinculada con Arturo Beltrán.

Vicente tomó las llaves.

Yo fui detrás de él.

—Voy contigo.

—Sofía…

—Intente detenerme.

Me observó durante 1 segundo.

—Sube.

Mientras avanzábamos bajo la lluvia, Vicente hizo una llamada.

—Mando una ubicación.

Escuchó.

—Sí. Posible secuestro de una menor.

Lo miré.

—¿Llamó a la policía?

—No voy a convertir a tu hija en daño colateral de una guerra que nunca debió tocarla.

Apreté las manos.

—¿Quién es Arturo Beltrán?

Vicente tardó varios segundos en responder.

—El hombre que