La hija de 3 años de la empleada imitó la cara enfadada del temido jefe… y lo que él hizo dejó a todos paralizados kara.

controlaba al proveedor de estructuras metálicas en la obra donde murió Diego.

Mi corazón comenzó a latir más rápido.

—¿Usted sabía eso?

—Sabía que su empresa estaba involucrada.

—¿Y qué más?

Vicente miró la carretera.

—Una semana después de la muerte de Diego desaparecieron 4 reportes internos de seguridad.

Lo miré.

—¿Reportes escritos por quién?

No contestó.

—Vicente.

Finalmente habló.

—Por Diego.

Y entonces entendí que quizá mi esposo no había muerto simplemente por salvar a Vicente.

Quizá alguien llevaba mucho tiempo queriendo que Diego dejara de hablar.

Parte 3