La hija de 3 años de la empleada imitó la cara enfadada del temido jefe… y lo que él hizo dejó a todos paralizados kara.

Encontramos la bodega 40 minutos después.

Había 3 vehículos afuera.

Dos camionetas.

Y la misma gris captada por la cámara.

Vicente revisó su teléfono.

—La policía está a menos de 10 minutos.

—No voy a esperar 10 minutos.

—Yo tampoco.

Entramos por una puerta lateral junto con 2 hombres de seguridad.

Encontramos a Mía en una oficina trasera.

Estaba sentada en una silla metálica abrazando un conejo de peluche que no era suyo.

Una mujer permanecía junto a ella.

—¡Mamá!

Corrí.

La levanté y la abracé con tanta fuerza que