demasiado miedo para hablar.
Pero el audio de la bodega, los documentos de Diego y los registros internos permitieron abrir nuevas investigaciones.
Varias empresas fueron intervenidas.
Arturo enfrentó cargos por el secuestro de Mía y por delitos relacionados con falsificación de documentos y corrupción empresarial.
Y 7 meses después me citaron a una audiencia.
Me senté en una sala fría junto a Vicente.
Había periodistas atrás.
Trabajadores de la construcción en las primeras filas.
Un funcionario abrió el expediente.
Comenzó a leer los nombres de las personas cuyos testimonios habían