La hija de 3 años de la empleada imitó la cara enfadada del temido jefe… y lo que él hizo dejó a todos paralizados kara.

construyendo una torre con sus pisapapeles.

—¿Puedo preguntarte algo?

—Claro.

—¿Por qué la dejaste quedarse aquel primer día?

Vicente miró a Mía.

—Porque se burló de mí.

Me reí.

—Eso normalmente no parece gustarte.

—No fue eso.

Permaneció callado unos segundos.

—Todos los que entraban aquí querían algo de mí o tenían miedo de mí.

Miró a mi hija.

—Ella me vio y solo pensó que mi cara era graciosa.

Mía levantó la cabeza.

Vio que Vicente la estaba observando.

Frunció las cejas.

Apretó los labios.

Cruzó los brazos.

La